Esta muchacha a la cual podemos llamar Sandra, por decir un nombre que no sea el real, estudió una carrera, enfermería, y aun sin el titulo en la mano ya estaba buscando trabajo para conseguir el sueño, ahora imposible de todo joven español, emanciparse... No solo encontró trabajo para ella, si no que también lo logró para otras tres de sus compañeras a cientos de kilómetros de su ciudad, de sus familias, de sus padres, así pasaron el verano, juntas cubriendo unas bajas y ganando puntos para una bolsa que llevaba años sin abrirse.
Tras volver de aquel primer trabajo y llena de energía se marchó a otro país con el fin de conseguir experiencia, nueve meses en unas montañas, donde los doscientos metros de distancia que tenía que recorrer desde el piso, mal equipado que había alquilado, hasta el hospital, estaban cubiertos por un metro de nieve durante cinco de esos meses. En un lugar perdido de la mano de dios, sin hablar el idioma pero aun soñando, esperando volver y conseguir ese trabajo final que le diera la independencia, que le hiciera cumplir aquello que tan firmemente y que actualmente tan tembloroso esta escrito en nuestra constitución...
Sandra regresó a casa, cansada pero sin rendirse, y sin deshacer las maletas volvió a llamar a aquel primer hospital que la acogió a cientos de kilómetros, volviendo a trabajar otro verano creyendo que su sueño se acercaba, y en cierto modo no se equivocaba, pues volvió a su ciudad, cerca de allí, en un pueblo a 50km de su casa se estaba construyendo un hospital nuevo, al cual llevo su curriculum y mientras comenzó a trabajar por miserias en hospitales concertados y de pago en los que no cobraba nada, y con turnos que eran comparables a los de las plantaciones de Sur Este americano...pero Sandra soñaba con ese trabajo final, y de este modo la llamaron para trabajar por contratos en este hospital donde podría cumplir sus anhelados deseos, esperando que abrieran la bolsa de puntos que hubiera oposiciones... y mientras tanto haciendo que esta empresa nueva a la que pertenecía cumpliese objetivos, ganase premios por su trabajo, investigando en su campo mientras que los contratos pasaban. No era lo que ella hubiera deseado pero es lo que le daba la vida y ella ya empezaba a resignarse.
Pero de repente su suerte comenzó a cambiar, se hicieron oposiciones, se abrieron las bolsas de puntos, y ella esforzándose una vez más y con seis años partiéndose el alma allí por donde pasaba al fin lo logró, su trabajo, su futuro su sueño... pero la historia si terminase así seria muy bonita y el destino es un amante egoísta que siempre cobra por cien lo poco que da, acudió en busca de la pobre Sandra en forma de crisis.
Al principio a ella no le afectaba mucho, bueno un poco de recorte, un aumento del IVA, pero ganaba bien, de modo que decidió comprarse el piso que necesitaba para completar su sueño, para hacer su propia vida, para ser una persona, los bancos le dieron el crédito, ella comenzó a pagar sus plazos mientras el edificio comenzaba a tomar forma, pasaba por allí siempre que podía para hacer fotos a su futuro hogar, con una letra que tenía la posibilidad de pagar de una forma muy desahogada e incluso ahorrar, pero la cosa fue a peor, las elecciones llegaron y el rostro de la incompetencia se convirtió en el del engaño, la explotación y el absurdo.
Los recortes la iban ahogando, un 5% dicen aquellos fachas incultos que carecen del conocimiento necesario para poder quitarse la venda de los ojos, un 30% del total es la realidad, ademas de ampliarle el numero de horas, retirarle los días de asuntos propios y quitarle la mal llamada paga extra, que no es otra cosa que la devolución de una parte del sueldo que se le retiene mensualmente a los funcionarios. Algo que el Caudillo de las Españas, en su dictadura dio al pueblo, y manda cojones que un barbas como el que tenemos haya retirado, por lo que haré mía esa frase que ellos se saben tan bien como el Padre Nuestro. "Si Franco levantara la cabeza."
La cuestión es que nuestra amiga Sandra ve como vuelven a subir el IVA que por supuesto le cae en lo del piso, como sube la gasolina que ha de pagar para ir a trabajar y mira su cartilla del banco, descubriendo horrorizada que donde antes tendría dinero para poder vivir holgadamente ahora no tiene para pagar la entrega de llaves de su piso... No entiende que ha sucedido, por que le dicen que ha vivido por encima de sus posibilidades, por que perderá todo lo que ha dado, por que su sueño se convierte en pesadilla, por que no puede hacer nada, por que el gobierno de su país le da la espalda para rescatar a los bancos, los mismos que le roban su dinero.
Sandra se desmorona, vuelve a casa de sus padres, no quiere hablar con nadie, llora desconsolada mientras solo piensa que algo tiene que hacerse que hay que acabar con todo...
| Salvador Sostres, Escritor y Gilipollas profesional |
Creo que todos nosotros conocemos a Sandra, o a Paco, Laura, Miguel, Isa... hay miles de personas en nuestro país que han sufrido eso, que lo están sufriendo y aun tenemos que escuchar a petimetres que sueltan cosas como: "Eso es lo que la gente ha votado, ahora no pueden quejarse..." malditos imbéciles, eso es lo que ha salido por que gente como vosotros no ha votado o incluso iré más lejos, eso es lo que ha salido por que VOSOTROS habéis votado... cuando otros como Salvador Sostres escriben cosas como lo que publicó en el mundo, que mala diarrea cerebral le de, ya es cuando definitivamente ves que no hay remedio que no hay solución que todo se ha acabado y pones el telediario como si fuera un programa del Club de la Comedia...

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